sábado, 17 de septiembre de 2016

CRISTIAN LAY, campaña 18


ESTA
TEMPORADA 
RENUEVA
TU FIGURA


 Cada
Detalle
habla de ti

Te espero
Tu amiga

CRISTIAN LAY, General Book 3, 2016


GENERAL BOOK 3, 2016


Te espero
Tu amiga

Cómo vender CRISTIAN LAY a los clientes difíciles

No todos gastamos el dinero de la misma forma ni con los mismos criterios, a algunos les cuesta más desprenderse de su dinero a cambio de un producto, por muy bueno que este sea.


Los compradores pueden ser clasificados de muchas formas. Podemos segmentar a los clientes, por demografía, sexo, edad, etnia, etc. Una de estas clasificaciones es la forma en la que los compradores tienden a gastar su dinero.

Dentro de esta segmentación los clientes pueden ser clasificados desde derrochadores hasta tacaños, con una serie de grados intermedios. Los clientes de los grados intermedios tienen características de los dos extremos.

¿Por qué les cuesta gastar a los tacaños?

Se ha demostrado científicamente que cuando una persona paga por algo que no alcanza sus
expectativas, es decir, que inconscientemente le parece que la expectativa/precio no es ventajosa, esta persona sufre un estímulo cerebral que se puede considerar dolor. De hecho es lo que se denomina "dolor de pagar"

Esta sensación comparable al dolor, no es igual de intensa en todas las personas. Por lo que unos sentirán un “dolor” más intenso y los otros apenas lo percibirán. Por tanto y obviamente aquellos a quienes se definen como tacaños sienten más dolor que aquellos que consideramos derrochadores

La mayoría de las personas, en torno a un 61% no se encuentra en los extremos de esta segmentación. Es decir, esta mayoría no son totalmente tacaños, ni totalmente derrochadores. Son propensos al gasto de una forma considerada normal.

En los extremos nos encontramos con un 15% de la población son derrochadores y el 24% restante son tacaños. Esto quiere decir que casi una cuarta parte de la población son personas con dificultad para liberarse de su dinero a cambio de un producto, a raíz de este “dolor a pagar"

Puede parecer una ardua tarea, dado que tienes que convencer a alguien que no va a querer desprenderse de su dinero. ¿Por qué intentar venderle a este colectivo? Principalmente porque representan casi una cuarta parte de la población, generalmente cuentan con dinero para gastar y casi nadie intenta venderles nada.

Puedes intentar una estrategia basada en el precio, haciendo que este parezca una ganga u ofreciendo un descuento puntual a ese cliente. En los casos de una suscripción a un servicio, en el que el cliente pagase una tarifa anual de 120 euros, podrías planteárselo de forma que sólo pagaría 10 euros al mes, dando así la sensación de ser menos cantidad de dinero a desembolsar. De esta forma se evita o reduce la sensación de “dolor de pagar”.

Agrupar productos en un único precio que en conjunto resulte más económico que los productos por separado ayuda a reducir esa sensación de dolor en estos clientes dificiles, así que también es una opción a tener en cuenta. Un tacaño preferirá ir a un buffet libre por 12 euros que a un restaurante de sushi en el que a cada plato que pida se le estará incrementando la factura a cambio de muy poca comida.

El tacaño no busca una sensación de bienestar o compra por comprar, el producto ha de tener prestaciones útiles o beneficios tangibles. Un tacaño comprará un coche, porque es útil para
desplazarse a no ser que disponga de una alternativa como el transporte público.

Con estos clientes difíciles has de andar con tiento en cuanto al lenguaje que utilizas. Utiliza
términos como módico o pequeña cantidad cuando hables de precios, ya que les ayuda a sentir
menos ese dolor.  Cuando les hables de descuentos debes utilizar términos como grande o importante descuento, creando así una gran perspectiva de ahorro.

Los tacaños sufren ese “dolor de pagar” mucho más que los demás y como vendedores nos vemos en la obligación de intentar aliviar ese dolor en la máxima medida, para que puedan comprar nuestros productos sin tener que sufrir ellos, ni nuestros beneficios.

Te espero.

Tu amiga

lunes, 1 de agosto de 2016

CRISTIAN LAY, campaña 16

ESPECIAL
OFERTAS

¡Última
Oportunidad!
Te espero
Tu amiga

El uso de la honestidad para construir tu negocio con CRISTIAN LAY


La honestidad es una de las claves angulares de cualquier negocio de venta directa, más aún con CRISTIAN LAY, pues la honestidad lleva a la confianza y la confianza a las ventas.

La confianza de cualquier persona se gana a base de comunicación y la confianza. Si no puedes lograr que estos dos pilares sean estables con una persona, la relación no durará mucho, ya sea una relación personal, laboral o comercial.

Lo curioso es que uno de los ingredientes de ambos pilares, es la honestidad. Porque de nada sirve la comunicación sin honestidad ni una confianza deshonesta.

Una vez teniendo claro esto, es cuando empiezas a ser consciente de la importancia de la honestidad en las ventas y como ella, sin duda, resulta clave en el éxito de cualquier negocio.

Si no eres honesto con tus clientes, tarde o temprano, estos lo descubrirán y dejarán de confiar en ti, en tus intenciones y en tus productos, dejando de comprar y llegando a romper toda comunicación contigo de forma definitiva.

La honestidad debe ir más allá del trato directo y personal. Tienes que mantenerla en todos los ámbitos de tu negocio, pero también de tu vida. ¿Por qué? Seguramente, dedicándote a la venta directa, con CRISTIAN LAY, te moverás en un círculo social pequeño, donde seguramente muchos clientes te conocen como persona e incluso se conocen entre ellos. Puede que seas sincero en tus relaciones comerciales, pero si no lo eres en tu día a día como miembro de la sociedad, eso se verá reflejado en el boca a boca entre tus vecinos, conocidos y finalmente tus clientes.

La honestidad es una pieza clave de la reputación de un vendedor y, con la evolución de las redes sociales y la mensajería instantánea, tu reputación puede verse afectada rápidamente, tanto positiva como negativamente en cuestión de horas.

Por tanto cuidar tu honestidad se tiene que convertir en la piedra angular de tu día a día, para ayudar a crecer tu negocio, hacerlo duradero en el tiempo y ganar dinero hoy y siempre con CRISTIAN LAY.

¿Cómo? Establece algunos lemas de honestidad y se fiel a ellos en el día a día. Cuando los hayas interiorizado, de forma natural se los irás transmitiendo a tus clientes, que los recordarán y asociarán  a tu honestidad.

Cuando cuentes tu historia personal, tus referencias comerciales, etc. debes ser siempre honesto. Recuerda el refrán: Para ser mentiroso hay que ser memorioso. Si mientes deberás recordar no sólo la mentira, si no a quien se la cuentas, o de lo contrario te delatarás y tu reputación como vendedor quedaría destrozada. Y ya lo dijo Fernando de Rojas en La Celestina: “Toman antes al mentiroso que al que coxquea” - Toman antes al mentiroso que al cojo.

Se honesto y tus clientes confiarán más en ti, ganarás más clientes por el boca a boca y tus ventas también serán mayores y ganará más dinero con CRISTIAN LAY

Te espero

Tu amiga




sábado, 23 de julio de 2016

CRISTIAN LAY, Campaña 14

CRISTIAN LAY
especial
ofertas



Combina con
tu estilo


Todo un mundo
Todo CRISTIAN LAY
Te espero
Tu amiga